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Guía práctica para salir de la bancarrota

Solemos compran con frecuencia lo que pensamos que necesitamos y tendemos en el proceso a adquirir deudas por obtener ese bien material. Lo que nos puede llevar a situaciones económicas complejas y en otros casos a la bancarrota personal, como consecuencia de la mala administración. Si bien hay michos motivos por lo que podemos llegar a esta situación, es importante usar el dinero con sabiduría y consciencia, pues nadie esta exento de llegar a la bancarrota personal, por lo que debes hacer un seguimiento minucioso de todo lo que inviertes y gastas.

Esta situación financiera se puede evitar, pues al igual que las crisis globales las personas pueden sufrir estos colapsos financieros (y no siempre es por mal gasto), son por situación tales como; divorcios, emergencias médicas o cualquier situación que ponga en amenaza nuestra seguridad financiera.

¿Cuáles son los principales motivos que causan una crisis económica?

A nadie le agrada vivir o experimentar la sensación de bancarrota personal, pues llegar a este punto es sentir un constante estado de ansiedad y angustia día a día, con pensamientos constantes de lo que debes pagar y como lo debes pagar, suele llegar a ser enfermizo y causar daños por tanto estrés.

Junto a esta situación, se le suma la constante incertidumbre de; si el dinero que tienes es lo necesario para vivir y pagar las cuantas más esenciales del hogar, lo cual esto se conoce como: angustia financiera, producto de la bancarrota personal. Por lo que, si se vive una situación como esta, es importante mantener la calma y respirar, para hallar la calma y con esto pensamientos más claros que nos ayudaran a evitar perjudicar la salud física y emocional.

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Para comprender esta situación, es importante saber el origen de la causa y el cómo llega una persona a este punto económico. En muchos casos, esto sucede porque las personas no cuentan con una educación financiera y no hacen un buen aprovechamiento de su dinero.

Por lo que la falta de educación financiera, es uno de los motivos del porque las personas suelen experimentar el estado de bancarrota personal; trabajan durante el periodo de un mes y malgastan los ingresos en inversiones o compras innecesarias haciendo que llegar al final del mes sea cautico.

Deudas descontroladas son otro problema económico

Realizar un préstamo no implica que es una mala acción o un derroche financiero, esto siempre y cuando, se tenga claro si cuentas con que puedes saldar esta deuda y pagarla a tiempo (o en el menor lapso posible) manteniéndote libre de ellas.

Pero el problema real, es que cuando se hace un préstamo por encima de lo que realmente podemos pagar, es donde comienzan los problemas del endeudamiento y es una de las puertas para llegar a la bancarrota personal.

La pérdida de trabajo es otro de los factores, siendo esta una base fundamental para que una persona tenga una estabilidad económica constante y le permita cubrir sus necesidades como también, realizar ahorro o inversiones.

Por lo que contar con un trabajo y un ingreso financiero constante, es importante para saldar las deudas y mantenernos fuera de la bancarrota personal.

Las buenas prácticas que ayudan a mantenernos fuera de la bancarrota

La realidad es que nadie desea pasar por una crisis financiera y vivir el trago amargo de contar con un presupuesto ajustado. Por lo que tener una buena educación financiera; nos ayudara a percibir y estudiar la situación económica nacional y la internacional, con el objetivo de realizar inversiones que puedan mantener el valor de nuestro dinero.

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Por otra parte, la planificación; es una herramienta fundamental que pueden emplear para hacer seguimiento de tus gastos y deudas, de esta forma estarás al día con todo lo que tengas pendiente y administrar tus ahorros personales sin tener que caer en la bancarrota personal.

El ahorro es otro punto clave; ya que mantener esta costumbre nos ayudará a tener dinero de reserva o de emergencia para hacer frente a cualquier situación que represente un “desequilibrio”, la cual podamos manejar con seguridad y tranquilidad. Por último, pero menos importante, la responsabilidad financiera; esto nos será útil para saber dónde y cuándo debemos usar el dinero o cómo administrarlo sin mal gastarlo.